Como hemos vuelto con muchas ganas, y en el Tambyen no son todos marchas por el campo, para esta actividad, el coordinador de actividades culturales nos preparó una visita al Monasterio de San Antonio en La Cabrera y a unas tumbas visigodas en la iglesia de San Pedro en Siete Iglesias.
Después de llegar a Lozoyuela, y con un buen café para calentarnos a todos la fría mañana, nos dirigimos hacia el enclave del Monasterio, a las afueras del pueblo y en lo alto de la montaña.
Al llegar, pudimos ya notar el encanto del lugar, solo con poder admirar las vistas que ofrecía el sitio
La mañana amaneció fría pero en contra de las previsiones, sin lluvia, cosa por otro lado normal dado el contrato establecido por el Tambyen 68 con el hombre del tiempo.
Nos atendió uno de los Monjes Identes que vive en el lugar
Pudimos apreciar el ambiente tan especial que se respira en este singular lugar
Tras el impacto que nos supuso pasear por el Monasterio lleno de silencio y "buenas vibraciones", nos fuimos a Siete Iglesias. Allí pudimos ver la Necrópolis con tumbas antropomorfas.
El espacio concreto de la necrópolis se distribuye en agrupaciones de tumbas de forma variada, desde fosas simples excavadas en roca, hasta otras más complejas construidas con lajas de piedra. Estas sepulturas se denominan comunmente de "bañera"

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Para ser fieles a nuestras costumbres, nos fuimos a Gandullas a comer y, como no podía ser de otra forma, a ver fortines
